Algunas teorías de cómo se produce el cáncer

Algunas teorías de cómo se produce el cáncer

Algunas teorías de cómo se produce el cáncer

Éste es un ejemplo de los incontables intentos, la mayoría de las veces pocos, de adjudicar el origen del cáncer a una causa válida en todos los casos. El germen causante del cáncer o la causa del cáncer es probable que no existan, es posible que las teorías de cómo se produce el cáncer no tengan sentido. De hecho, el cáncer tiene muchas caras. No es una enfermedad única, sino un grupo de enfermedades. Posiblemente, el origen de las neoplastias malignas no tiene sólo diferentes causas, sino diferentes grupos de causas.

De todas formas, todos los cánceres deberían de tener un proceso básico común. La característica principal de las células cancerosas es la imparable y acelerada división celular. La duplicación del ADN de los cromosomas en el núcleo celular es condición indispensable para la división de la célula y el núcleo. En estas moléculas gigantes de forma helicoidal está almacenado el plan estructural de la célula individual y de todo el cuerpo humano. Siempre que una célula se divide, esos planes estructurales se duplican idénticamente y la copia se transmite a la célula recién formada. La duplicación del ADN normalmente es frenada por genes que inhiben a los genes que desencadenan la función de la división celular. Este freno sólo se levanta en caso de necesidad. Se supone que en las células cancerosas este freno ya no funciona. Las siguientes teorías intentan explicar por qué sucede esto.

La teoría de la irritación se basa en la experiencia de que el cáncer se origina preferentemente en las partes del cuerpo que están sometidas a constantes estímulos mecánicos o de calor.

Algunas teorías de cómo se produce el cáncer

Teorías de cómo se produce el cáncer

  • El cáncer de Changri: en una tribu tibetana es costumbre llevar en invierno pequeñas estufas adosadas al cuerpo. Al cabo de los años (varios decenios) en esas partes del cuerpo aparece con frecuencia cáncer de piel.
  • El cáncer de Chuta: los indios indígenas de Venezuela fuman los cigarros introduciendo la parte encendida en la boca. Con esta práctica sufren a menudo pequeñas quemaduras en los labios y la lengua. Transcurridos entre 15 y 30 años, en esas zonas se produce a menudo un carcinoma.
  • El cáncer de Dohti: el sari, ese artístico chal arrollado de las hindúes, se cierra a la izquierda con un nudo. El roce del nudo irrita constantemente la misma zona de la piel, y con los años a menudo se origina allí un cáncer de piel.
  • El cáncer de esófago en China: curiosamente el cáncer de esófago sólo se daba entre los hombres. La causa era con toda seguridad la diferencia en la indigestión de alimentos en la China tradicional. Las mujeres servían a sus maridos la comida muy caliente, mientras que la esposa comía después. Además, las mujeres no bebían licor de arroz, que posee un elevado grado alcohólico. A partir de la teoría de la irritación se ha desarrollado la teoría más amplia de la hiperregeneración. Esta teoría afirma que el cáncer aparece con especial frecuencia en las zonas donde se produce una repetida destrucción y regeneración del tejido. Si las células se ven obligadas no sólo a equilibrar el desgaste normal, sino que además tienen que reconstruir constantemente el tejido herido, entonces -según esta teoría- su capacidad de renovación disminuye paulatinamente y mutan. O bien, en el caso de innumerables renovaciones, por simple cálculo de probabilidades, en algún momento se dará una recuperación defectuosa.
Cáncer de esófago

El carcinoma de estómago

Un ejemplo de ello es el carcinoma de estómago que se desarrolla a partir de una úlcera crónica de estómago. En un 25% de los casos de carcinoma de estómago ha habido antecedentes de úlcera (ulcus ventriculi). En este caso, las células de la mucosa interior del estómago de la zona de una úlcera crónica (crónicamente recidivante) se han esforzado durante años en tapar el defecto, reproduciéndose con una frecuencia fuera de toda planificación. Es decir, el freno que normalmente se aplica a la división celular ha estado levantado durante un periodo de tiempo bastante largo. De todas formas vuelve a funcionar en cuanto la úlcera se ha curado. Sin embargo, en muchos casos, cuando la división celular aumentada y no inhibida ha sido utilizada durante un periodo, este mecanismo parece carecer de efecto. Entonces ya se ha convertido en habitual: se ha originado un cáncer.

Carcinoma de hígado

A menudo, a partir de una cirrosis hepática se desarrolla un carcinoma de hígado, En el caso de una cirrosis hepática, durante años mueren células hepáticas, mientras que las supervivientes intentan compensar esta pérdida mediante una reproducción celular acelerada. Durante este proceso, el crecimiento hiperregenerativo puede desviarse en uno o más puntos. La consecuencia es el cáncer.

Algunas teorías de cómo se produce el cáncer
Cáncer de hígado

El cáncer de piel

Algo parecido sucede cuando en el límite de una úlcera tuberculosa de piel se produce, con los años, un cáncer de piel. La teoría de las radiaciones se puede fundamentar en observaciones y experimentos científicos. En alguna medida es también una teoría desarrollada a partir de la teoría de la irritación, pues la radiaciones irritan la piel e incluso los tejidos de los órganos, huesos, etc., situados a mayor profundidad. Precisamente en ello se fundamenta también la capacidad curativa de diferentes radiaciones, de las cuales se hace un interesante uso en el tratamiento de numerosas enfermedades. También en este caso no es la radiación en sí lo perjudicial, sino su repetida incidencia sobre la misma zona.

La incidencia puede acarrear la muerte repetida del tejido, el cual, tras años y decenios de esfuerzos de hiperregeneración, se agota. Incluso del sol se debe disfrutar con prudencia. En realidad, las personas que durante las vacaciones se dejen tostar por el sol durante demasiado rato, como mucho sufrirán una quemadura solar o una insolación, pero no un cáncer de piel. No obstante, la influencia durante años de la luz ultravioleta del sol, que es la causante del bronceado, sobre la piel desnuda puede acarrear un cáncer. Los individuos más expuestos son los campesinos, los obreros que trabajan al aire libre, los pescadores, los marineros, etc.

Cáncer de piel

Inducir el cáncer de forma experimental

Se puede inducir el cáncer de forma experimental con la aplicación de las más diversas radiaciones, principalmente con las sustancias radiactivas y los rayos X. Los rayos invisibles originan, además del cáncer de piel, el sarcoma de las partes blandas y de los huesos, el carcinoma de los órganos internos y el cáncer de la sangre (leucemia), entre otras neoplastias. La leucemia se multiplicó por 18 entre los supervivientes de las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, destruidas por la bomba atómica.

Los oncólogos (investigadores de las neoplastias) norteamericanos ya observaron, en 1921, que los materiales radiactivos podían originar cáncer. A los médicos les llamó la atención el descubrimiento de que la causa de la muerte de 27 de las 100 obreras fallecidas de una fábrica de cifras fluorescentes para relojes eran los tumores de mandíbula. Cuando se investigó el origen de la alta incidencia de este cáncer en esta muestra específica de población, se descubrió que las personas de la fábrica solían afilar el pincel para pegar la película fluorescente con los labios. El material radiactivo absorbido de esta forma se almacenaba en el hueso de la mandíbula, conduciendo al cáncer con el paso de los años.

Hace tiempo ya que se introdujo en radiología el medio de contraste thorotrast, un emisor de rayos alfa. Ya entonces se demostró su capacidad de producir cáncer. Sin embargo, este medio radiactivo continuó siendo administrado a los pacientes, dado que permitía realizar las mejores radiografías. Por desgracia, el organismo humano no puede eliminar totalmente esta sustancia, que se determina en determinadas células. Y en las células en las que se almacena se desarrolla un cáncer, debido al perjuicio causado por la irradación continua a la que se ve sometido el tejido circundante durante decenios. Estas son algunas de las teorías de cómo se produce el cáncer.