Animales de hábitats singulares y sorprendentes

Animales en hábitats singulares

Animales de hábitats singulares y sorprendentes

Muy pocas son las aguas que carecen de vida animal, incluso en hábitats singulares y exóticos. Existe incluso en lagos subterráneos, en manantiales termales y en huecos de plantas rellenos de agua.

Cualquier nueva masa de agua es colonizada poco a poco por plantas y animales, existen muchos animales de hábitats singulares. Los cráteres, canteras y fosos de grava inundados, al principio sin vida, pronto se ven ocupados por crustáceos e insectos. Estos animales se arrastran o vuelan hasta su nuevo hábitat, o sus huevos son transportados allí por otros animales.

Tales procesos de colonización ocurrieron durante millones de años, y así se han poblado las aguas interiores más aisladas.

Cambios de clima y otras exigencias evolutivas han obligado a ciertos animales a vivir en hábitats acuáticos aislados. Tales pueden ser arenas húmedas, manantiales y lagos de cavernas. Estas especies aisladas por cambios climáticos, cataclismos terrestres u otros fenómenos se conocen con el nombre de fauna relicta.

Otros animales han desarrollado adaptaciones que les permiten sobrevivir en hábitats tan inóspitos como manantiales termales y lagos salados.

Entre los animales especializados que habitan arenas húmedas hay protozoos, nematodos, filiformes, rotíferos, ácaros, crustáceos y gusanos anélidos. Se les denomina fauna intersticial porque viven en espacios diminutos, o intersticios, entre granos de arena. La mayoría tienen aspecto de gusanos y pueden deslizarse entre los granos.

Animales ciegos en las grutas

Las aguas subterráneas mejor conocidas son las de las cuevas. Ninguna luz penetra estas aguas frías, por lo que no hay plantas verdes y los animales que viven en ellas se alimentan de hongos, bacterias y restos vegetales transportados por corrientes subterráneas o introducidos por animales cavernícolas.

Varias especies de peces desarrollan toda su vida en la profundidad de la gruta que alcanzaron sus antepasados en un tiempo en el que las cavernas eran más accesibles. Estos peces han reaccionado de manera semejante a tan extremado medio. La vista resulta superflua en la oscuridad de las cuevas, por lo que estos peces la tienen muy reducida o son ciegos, como el caracínido troglodita de México Astyanax jordani, de ojos rudimentarios completamente cubiertos por piel. Igualmente, como las marcas visibles no sirven de nada donde no hay luz, la pigmentación de la piel es pobre o falta, produciéndose libreas rosadas y blancas. Vista reducida y escasa pigmentación presentan también los anfibios cavernícolas, como el olm Proteus anguinus, de Europa, y la salamandra ciega de Texas Typhlomolge rathbuni.

La extraña Munidopsis polymorpha que habita en los Jameos del Agua en Lanzarote

Los peces norteamericanos de la familia Ambliopsidae presentan una gradación de estos caracteres, desde las formas pigmentadas de ojos pequeños que viven en rincones oscuros de corrientes superficiales. Incluso el pez ciego de Kentucky Ambyopsis spelaea, que habita en cueva, es blanco y completamente ciego.

La mayor parte de la familia Brotulidae vive en océanos profundos, pero dos géneros, Lucifuga y Stygicola, habitan ríos que desembocan en corrientes cavernícolas de Cuba, y una especie se encuentra en cuevas de México.

Las aguas cavernícolas también contienen invertebrados, como gusanos, ácaros, camarones y otros crustáceos, ciegos e incoloros.

Formas de vida en agua caliente

La inmersión prolongada en agua caliente mata la mayoría de los animales y, sin embargo, los manantiales termales de regiones volcánicas y desérticas están habitados por algunas formas de vida. Flagelados unicelulares y algunos pequeñísimos crustáceos y larvas de insecto soportan el agua muy caliente. Incluso hay unos pocos peces que viven en manantiales calientes de agua dulce. El Cyprinodon macularios, jarabugo del desierto norteamericano, nada en temperaturas de 49º C, y el pez Tilapia grahami vive en las cálidas aguas minerales del lago Magadi (Kenia), a unos 43º C.

animales en hábitats singulares

Los desiertos y otras regiones áridas suelen tener las salados que puedan albergar peces si la concentración mineral no es demasiado elevada. El pequeño jarabugo Cyprinodon salinus vive en el Salt Creek de Nevada y tolera agua con una concentración de sal doble que la del mar.

En los desiertos se forman charcas de agua dulce que sólo duran unos días tras las esporádicas lluvias. En estas condiciones no puede sobrevivir ningún animal que tenga un ciclo vital activo prolongado. Sin embargo, unos pocos toleran un elevado contenido mineral y temperaturas extremas produciendo huevos o estados larvarios resistentes a la sequía, o gracias a un rapidísimo desarrollo. Algunos rotíferos, crustáceos e insectos han adquirido estos rasgos y con frecuencia su vida en las charcas pluviales del desierto es una carrera contra reloj. Hay crustáceos que permanecen aletargados durante varios años entre lluvia y lluvia y luego, entre 7 y 10 días, realizan su ciclo vital completo. Después se convierten en adultos, comiendo, reproduciéndose, poniendo huevos y finalmente muriendo cuando la charca se evapora.

Incluso los charquitos de agua que se forman en algunas plantas tropicales entre los tallos y las hojas son colonizadas. La salamandra de dedos planos de México vive en charquitos de este tipo mientras duran.

Oculto santuario en el que viven animales en un hábitats singulares

Depósitos calizos adornan esta vasta caverna que se extiende por muchos kilómetros a unos 70 m de profundidad bajo el Parque Nacional de Ozark (Arkansas). Hay cuevas parecidas en muchas partes del mundo con estrato calizo. Durante millones de años, el agua de lluvia introducida por fisuras disuelve la caliza hasta formar grutas y ríos subterráneos en los que pueden vivir animales adaptados.