Cómo se debe de conducir con aquaplaning

Cómo se debe de conducir con aquaplaning

Cómo se debe de conducir con aquaplaning

Tras el paso de la Borrasca Filomena por la península, se anuncian fuertes lluvias para esta semana en la Península Ibérica, incluso ya se ha avisado de posibles inundaciones. Una cantidad muy grande de aguas puede traer grandes problemas, tan graves como la nieve para los conductores. Uno de los principales problemas es el aquaplaning, un fenómeno difícil de reaccionar para los conductores.

La DGT ya avisa al respecto a los conductores para evitar sustos:

Cómo se debe de conducir con aquaplaning

El aquaplaning tiene lugar cuando debido a una alta velocidad en el vehículo, falta de dibujo en los neumáticos o una presión inadecuada, la rueda no es capaz de evacuar el agua de la forma correcta. De esta forma, la goma pierde contacto con el asfalto y se desliza sobre el líquido, haciendo perder el control del vehículo.

Conducir con aquaplaning

Existe una gran diferencia de adherencia y varía mucho según la cantidad de agua y de la velocidad a la que circule el vehículo. La DGT señala que a 60 km/h con el suelo húmedo el agarre es del 80%, sin embargo, con demasiada agua sobre el asfalto el agarre se reduce al 50%. Si la velocidad es mayor la adherencia se ve aún más reducida en estas condiciones.

Ahora bien, ¿qué hacer si ocurre el aquaplanning? Hay que mantener sujeto el volante de manera firme, sin girarlo, algo que llevaría a hacer un trompo; y tampoco frenar, porque también conllevaría una pérdida de control y que el coche se marche deslizándose. Hay que aguantar el coche recto hasta que se recupere la adherencia y, solo entonces, corregir la dirección hacia donde sea necesario.

Por lo tanto, ante condiciones de demasiada agua en la carretera debemos de extremar al máximo las precauciones y seguir la indicaciones anteriores.