Cultivando boniatos: mejores consejos

Cultivando boniatos: mejores consejos

Cultivando boniatos.

Cuando se piensa en boniato, asociado a cultivo, nos viene a la mente un recipiente con agua en el que se colocaba un boniato al que se le había cortado una punta. Clavando unos palillos en su colorida carne para que sólo una parte estuviese en el agua y de los “ojos” saliendo ramitas colgando. Obteniéndose una bella planta ornamental, que si bien no nos calmaba el hambre, si nos daba belleza y alegría.

Pero el cultivo hidropónico (como se llama al cultivo de hortalizas y ornamentales en agua), si bien es simple, nos deja sin planta a la llegada del frío, pues es una planta tropical, y sólo en agua raramente da flor.

Otra posibilidad es el cultivo en maceta con tierra, donde podremos conseguir que florezca, sobre todo en lugar soleado. Además tendrá unas hojas más coloridas. No es muy exigente en riegos, pero hay que evitar que la tierra quede muy seca o que quede encharcada (el exceso de riego acaba pudriendo el tubérculo por hongos). Para conseguir un bello y exhuberante ejemplar cortaremos un boniato en 2 ó 3 partes y lo pondremos en una maceta. Cuando crecen podemos entutorarlas en un palo para que se enreden (incluso plantarlas en suelo o jardineras y que cubran una red o celosía, en una pared), o bien colgar la maceta y dejar que cuelguen las hojas.

Las flores tienen forma de campanilla, con diverso tamaño y color según la variedad. En otoño se pierden las hojas, pero volverán a brotar de nuevo en primavera. Es aconsejable, no obstante, que cuando ya esté seca toda la parte vegetativa, cortar los restos y extraer los tubérculos de la maceta. Evitando que cojan hongos durante el invierno, y los replantaremos en primavera. Si tenemos una terraza grande podemos también cultivar en grandes recipientes o incluso sacos, una vez las hojas marchiten volcamos los macetones y recogemos los boniatos, listos para comer.

Pero los agricultores profesionales no suelen plantarlos a partir de los tubérculos. Como se suele hacer con las patatas (que son de una familia botánica muy distinta), sino a partir de semillas. Si quisiéramos plantar boniatos por esqueje del tubérculo, se hará a principios de la primavera.

Cultivando boniatos: mejores consejos. Semillas de boniato

Cultivando boniatos a través de semillas

Sembraremos las semillas ya bien avanzada la primavera, en macetas de siembra, y regaremos copiosamente. Una vez se haya desarrollado la planta y empiecen a asomar las raicillas por el desagüe de la maceta, se hace un agujero en el suelo y se extrae la plántula de la maceta y se planta en la tierra directa. Iremos plantando en cuadros de 25 cm, para que el aire corra entre las plantas, y regaremos abundantemente para que arraiguen bien.

Es importante que el cultivo esté a pleno sol, o no se desarrollaría en condiciones. Los riegos han de ser frecuentes pero no excesivos, cada dos días en verano y 3 el resto del tiempo.

Cuando se sequen las hojas habrá llegado el momento de la recolección.

Las plantas de boniato pueden ser atacados por gusanos. Pero sobre todo hay que vigilar el ataque de los hongos, tanto en hojas como principalmente en tubérculos, que merman mucho su desarrollo. Hay entonces que reducir los riegos y aplicar algún fungicida natural. Si el ataque es por virus (mosaico del boniato), la única solución es arrancar las plantas afectadas (las hojas se encrespan, tienen manchas como un mosaico, se necrosan partes…).

Una vez recolectados se han de conservar en lugar bien aireado y seco.

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