Una Edad Media que no fue tan oscura: 6 conceptos erróneos

Una Edad Media que no fue tan oscura: 6 conceptos erróneos

Una Edad Media que no fue tan oscura

La Edad Media en Europa comienza tras la caída del Imperio Romano de Occidente en 476 d. C. y termina en 1453 con la Conquista de Constantinopla por parte de los Otomanos. En esta época oscura de casi mil años entre la Edad Antigua y la Edad Moderna viene marcada por el retroceso intelectual y cultural, así como la ignorancia, superstición, el inmovilismo, la guerra, hambre, enfermedades y la aparición del feudalismo. Eso es lo que siempre habíamos aprendido en el colegio. Sin embargo, la realidad es que esta visión del medievo procede de una combinación del fanatismo de la Ilustración, odio al protestantismo, anticlericalismo francés y la interpretación clasista.

A continuación, os contamos algunas verdades que han estado durante mucho tiempo veladas por la exigua idea del oscurantismo en la Edad Media. Seguro que te vas a sorprender y acabarás pensando que la Edad Media que no fue tan oscura: 6 conceptos erróneos.

La caída de Roma no fue culpa de la religión

Algunos representantes de la historiografía tradicional culparon el derrumbe del Imperio Romano al alza del cristianismo, convirtiendo soldados y ciudadanos en monjes. En consecuencia, así se había perdido los valores grecorromanos.

Pero la verdad es que el colapso del Imperio Romano fue producto de factores demográficos, económicos y luchas internas de poder. Estos restaron eficiencia a la administración civil y desligo a las élites en su compromiso por la defensa de las fronteras del imperio.

Se olvidan que fue la religión cristiana la que creó un sentimiento de identidad común en los romanos y que cuando cayó el Imperio, su legado sobrevivió por medio de la Iglesia. Y también se olvidaron que solamente cayó el Imperio Romano de Occidente. Mientras tanto, el de Oriente se mantuvo, denominado Imperio Bizantino que pasó a ser una potencia cultural, económica y cultural durante siglos.

La Iglesia destruyó la cultura europea

La caída del Imperio Romano en Occidente dio siglos duros, de peligros y un proceso de feudalización. Donde desapareció la idea de Imperio y apareció la inseguridad.

Por la Iglesia aparecieron las primeras universidades y el trabajo de copistas, traductores y elementos que permitieron conservar la cultura clásica. El desarrollo de la enseñanza universitaria en Europa estuvo vinculada a las traducciones de las obras de Aristóteles sobre lógica, metafísica, ética y política. Las universidades y centros que se crearon en esta época contaron con las obras aristotélicas y su impulso por parte de la Iglesia.

Una Edad Media que no fue tan oscura: 6 conceptos erróneos

Higiene deficiente

En contra de la creencia de que la humanidad abandonó el lavarse el cuerpo y los métodos higiénicos, que era nauseabundo y siempre con mal olor, la verdad es que no es del todo cierto. Los medievales contaron con antiguos saberes botánicos y de limpieza personal. Incluso las mujeres, responsables de las comodidades domésticas, es terrible pensar que fuesen incapaces de cuidar de su propia higiene y de su familia y gente.

Tal vez nuestra mentalidad actual nos lleva a pensar que la vida en esta época transcurría entre suciedad. Pero la realidad es que existen recetarios medievales para la limpieza del cuerpo. También para mantener la piel sana, quitar manchas de la ropa, elaboración de cosméticos o fabricación de perfumes.

Suciedad cristiana vs limpieza musulmana

También existe el mito de la falta de higiene medieval, comparando la suciedad de la sociedad cristiana y los limpios musulmanes. Este mito procede de una lucha propagandística entre musulmanes y cristianos en la Edad Media, donde el abismo cultural entre ambas religiones agravó los prejuicios y recelos entre ambos pueblos.

Esto también es extrapolable si lo comparamos con los judíos, de los cuales se decía que habían sobrellevado mejor la peste gracias a sus mejores hábitos higiénicos, o la de los conquistadores españoles y los indígenas de américa.

Lo cierto es que a principios del s. XVI aparecieron nuevas normas de higiene en la Europa cristiana ante la idea de que por medio de los poros de la piel entraban las infecciones, por ello el desaconsejar los baños calientes o de vapor, pero eso fue posterior a la Edad Media.

Sexo y desnudez

No hay pruebas de que existiesen cinturones de castidad (cinturones de hierro instaladas por los maridos a sus esposas para evitar que fuesen infieles) en la Edad Media. La mayoría de estos cinturones están expuestos en museos y gabinetes de curiosidades y que fueron creados por mentes moralistas del s. XIX que imaginaron la Edad Media completa de perversiones.

La idea del sexo restringido en la Edad Media es una reinvención posterior y procedente de la idea de que la Iglesia tenía un poder omnipresente. Las leyes de la Iglesia no prohibían que esposa y esposa se vieran desnudos. Esto surge de los Penitenciales, un manual para confesores escrito en el s. VI en las Islas Británicas por una comunidad asceta que combatía el paganismo, pero su impacto en el continente fue residual.

Por ejemplo, el “Decamerón” de Giovanni Boccaccio (1353) es una crónica subida de tono de las relaciones en aquella época, incluso en los conventos la moral era mucho más laxa de lo que imaginamos. Es más, la presencia de desnudos en las obras pictóricas religiosas nos hace pensar que realmente no eran tan puritanos como creemos.

Persecución de las brujas

La quema de brujas es una imagen que suele asociarse a la Edad Media, sobre todo en el cine y la literatura, sin embargo, fue en la Edad Moderna, posteriormente, cuando se produjeron estos episodios de quejas de mujeres inocentes o las guerras de religión.

A comienzo de la Edad Moderna es cuando se produjo esa obsesión por la caza de brujas, tras meterse la idea en la sociedad que los demonios estaban en todas partes y que las brujas habían sido creadas por él. Este terrible hecho comenzó a finales del s. XV y respaldada en 1484 por el Papa Inocencio VIII en la bula Summis desiderantes affectibus.

Esto empeoró cuando a finales del s. XVI intelectuales europeos y racionalistas se obsesionaron con el demonio y mezclaron esta idea con la de las brujas. Como consecuencia, se vivieron casi un siglo de terror que afectó, sobre todo, a Europa Central, Inglaterra y países más avanzados. Se cree que se produjeron cerca de 60 mil condenas a la pena capital por este concepto, siendo la mayoría en Alemania y países colindantes. Por lo que la Edad Media que no fue tan oscura se “lleva las culpas” de algunos episodios de otras épocas.

Una Edad Media que no fue tan oscura: 6 conceptos erróneos