La isla inhabitada por estar llena de serpientes

La isla inhabitada por el ser humano por estar llena de serpientes

La isla inhabitada por el ser humano por estar llena de serpientes

Una isla situada a menos de cien kilómetros de Sao Paulo, en Brasil, cuenta con más de una serpiente por cada metro cuadrado. No se trata de unas serpientes cualquiera, su veneno es letal en el 93% de los casos, pudiendo matar a la víctima en menos de una hora, incluso habiendo recibido el tratamiento específico adecuado.

Esta isla se encuentra frente a la costa brasileña, no tiene playas paradisíacas. De hecho, el acceso a ella está terminantemente prohibido sin un autorización gubernamental. Su principal razón es que contiene más de 4 mil serpientes de las más venenosas de mundo. Motivo por el cual esta isla está inhabitada.

En su costa advierte a los navegantes que está prohibido desembarcar allí. En esta isla es el único lugar del mundo en el que habita la Bothrops insularis. Una serpiente de color marrón amarillento con un tamaño de 70 centímetros aproximado, existiendo más de una por metro cuadrado según Discovery Chanel. “Una picadura de estas serpientes provocaría una muerte dolorosa. Morirías gritando”, le advirtió un biólogo a un equipo de la TV australiana.

La “principal asesina” es la víbora de lanza dorada (Bothrops insuralis), se trata de una especie endémica de la isla de Queimada Grande, también conocida como la Isla de las Cobras. Se trata de una porción de tierra de 430.000 metros cuadrados que se soltó del continente hace ya once mil años.

La isla inhabitada por el ser humano por estar llena de serpientes. Illa Queimada
Ilha Queimada

Desde entonces, “las serpientes son las reinas de la isla”, allí se calcula que existen entre 2.000 y 4.000 ejemplares. La falta de mamíferos de la isla obligó a estos reptiles a aprender a trepar por los árboles para poder alcanzar a aves migratorias. Sin no son capaces de escaparse seguramente se encontrarán con una muerte segura.

Al principio las aves eran capaces de escapar de las serpientes que la mordían. Sin embargo, estas desarrollaron un veneno cada vez más letal para hacerse con sus presas fácilmente. De hecho, el veneno que dejan en sus víctimas es cinco veces más potente que el de otro vipéridos, una de las familias de serpientes más venenosas.

La sustancia que deja esta especie de serpiente es capaz de derretir la carne humana prácticamente al instante, provocando la necrosis de los tejidos afectados, insuficiencia renal y hemorragias cerebrales e intestinales.

Sin embargo, no todas las noticias iban a ser malas, las proteínas que integran este veneno se emplean para fabricar medicamentos para la hipertensión, enfermedades coronarias y coágulos de sangre.

Si viajas a este paraíso de clima y paisajes se puede convertir en una pesadilla plagadas de estas víboras, las cuales son las causantes del 90% de las muertes por picadura en Brasil.

A pesar de que estas víboras no ven del todo bien, tienen la “foseta loreal”, un orificio a cada lado de la cabeza entre el ojo y el orificio nasal. Es sensible a las variaciones de temperatura, sirviéndoles para detectar las presas de sangre caliente que hay a su alrededor.

En esta isla inhabitada quien vivió murió por envenenamiento de la víboras

Se trata de un paraje natural completamente prohibido para el ser humano. Entre el año 1909 y 1920 habitaron un grupo de operarios para construir el faro de la isla, allí ya no vive nadie.

La leyenda dice que la familia encargada del correcto funcionamiento del faro murió envenenada por estas víboras. A esta historia le siguen otras que hablan de la presencia de alienígenas o de tesoros perdidos.

Bothrops insularis cazando un ave
Bothrops insularis cazando un ave

Lo que sí es cierto al cien por cien es que a esta isla solamente acceden equipos de científicos que estudian a estas serpientes y la marina brasileña. Además de una parada anual para controlar el estado del faro.

A este mortal destino acuden los cazadores ilegales de estas víctimas, las cuales son capturadas para después venderlas. Esta práctica, pone en peligro a estas serpientes. Catalogadas como una especie en peligro de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, según sus siglas en inglés).

Los pescadores de la zona también difunden leyendas de una familia entera que murió al desembarcar en la isla, siendo atacados por piratas que llenaron el lugar de las serpientes para proteger un tesoro que ocultaron allí.

Irónicamente, estas serpientes también cumple un rol crucial en salvar vidas. Hace 40 años, de su veneno se produjo el captopril, un medicamento muy utilizado hoy para el combate de los problemas de presión arterial. Los únicos que ingresan a la isla, aparte de las expediciones científicas autorizadas, son los cazadores furtivos. Arriesgan sus vidas y pueden cobrar hasta 30 mil dólares por una ejemplar de la Bothrops insularis.