La importancia de la sonrisa: un bien muy valioso

La importancia de la sonrisa

La importancia de la sonrisa

Los seres humanos somos los únicos habitantes del planeta Tierra que sonríen (que se sepa a día de hoy). La sonrisa es algo intuitivo que nos sale a los humanos y que es indiferente al tipo de cultura.

Un bebé recién nacido es capaz de sonreír en brazos de su madre, aunque nadie le haya explicado qué es la sonrisa. Una persona invidente de nacimiento es también capaz de sonreír, aunque nunca lo haya visto hacer.

Sin embargo, Paul Ekman, uno de los psicólogos más destacados del siglo XX, quiso comprobar esta capacidad humana in situ. Corría el año 1967 cuando el joven Paul Ekman por aquel entonces se dirigió a un pueblo aborigen, allí desconocían la escritura, tan siquiera habían visto nunca a forasteros. El pueblo en cuestión estaba situado en Papúa Nueva Guinea, nuestro protagonista se plantó con un guía en una población de aborígenes autóctonos. Quedó grabado cómo él les enseñaba fotos de personas tristes y alegres y los autóctonos sabían qué fotos se correspondían con la tristeza y cuáles con la alegría.

Al escuchar sus propias voces los autóctonos eran capaces de sonreír y de expresar miedo facialmente cuando se les intentaba asustar.

Solamente tenemos un sonrisa que expresa felicidad

Paul Ekman no se conformó solamente con éso, de las fotos y grabaciones que tenía se puso a estudiar las distintas sonrisas según las diferentes muecas de la cara.

De este estudio concluyó que de 19 sonrisas diferentes, 18 eran forzadas…

Esas sonrisas nos sirven como máscaras cuando no queremos revelar al resto toda la verdad de lo que sentimos. Son ejemplos la sonrisa que ponemos ante un chiste malo para no herir la sensibilidad del que lo cuenta o la sonrisa con la que intentamos disimular algún miedo.

Solamente hay un tipo de sonrisa verdadera, de ahí la importancia de la sonrisa. En ella, las comisuras de la boca se desplazan hacia arriba, los párpados se encierran un poco, aparecen las típicas arrugas radiales alrededor del rabillo del ojo y la parte superior del pómulo se eleva ínfimamente. A esta reacción facial se le denomina «sonrisa de Duchenne», en honor al fisiólogo francés Guillaume Benjamin Duchenne, el primero en estudiar el llamado musculus orbicularis oculi que rodea circularmente el ojo, en el año 1862.

Paul Ekman afirmó en su investigación que la sonrisa de Duchenne expresa la felicidad verdadera. Cuando pasaba películas alegres a sus colaboradores, era solamente ésta la sonrisa que tenían. Sin embargo, en otro tipo de películas o situaciones, nunca tenían este tipo de sonrisa en su semblante.

-«Por favor, sonrían», dice el fotógrafo. No somos capaces de sacar nuestra sonrisa verdadera de felicidad si no lo estamos sintiendo emocionalmente, ¡por éso salimos tan mal en la foto!

Duchenne durante sus experimentos puso hilos en las mejillas a sus colaboradores sonriendo, para así poder medir el campo eléctrico que se da en las diferentes sonrisas. Podemos ver las imágenes de sus experimentos en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.