Lo que parecía un montón de cuerda resulta ser un ser vivo

Lo que parecía un montón de cuerda resulta ser un ser vivo

Lo que parecía un montón de cuerda resulta ser un ser vivo

Lo que parece basura es un tipo de coral costero de colores.

Un montón de masa enmarañada que parecía una cuerda abandonada encontrada en Texas resultó no ser basura. Era un látigo de coral blando y flexible.

Rebekah Claussen, una guía del Servicio de Parques Nacionales (NPS), cerca del Golfo de México, se encontró con unas “bolas de cuerda” parcialmente enterrada en la arena. Compartió la foto el 1 de febrero a través de Facebook.

Estos látigos de mar pueden ser de color rojo, amarillo, naranja, violeta, lavanda o morado, según el Portal de Identificación de Especies Marinas. Sin embargo, la mayoría de las veces se ven las variedades amarilla y roja.

El término “látigo de mar” se puede referir a varios géneros de corales blandos en el orden Gorgonacea, pero la especie que se encuentra en las regiones costeras de América del Norte es un látigo de mar colorido (Leptogorvia virgulata). El color llamativo de los látigos de mar provine de colonias de pólipos: animales diminutos de cuerpo blando con ocho tentáculos que forman un anillo alrededor de la boca. Cuando se agrupan estas colonias secretan proteínas que forman un esqueleto de color oscuro. Este se ramifica en tallos en forma de látigo de hasta 0,9 metros de altura, según el Centro de Ciencias Marinas de Tybee Island (TIMSC) en Georgia.

Los látigos de mar de colores viven cerca de la costa y se pueden encontrar en aguas tan al norte como Nueva Jersey y tan al sur como el Golfo de México. Estos pólipos se alimentan de plancton, y los látigos de mar generalmente se aferran a las repisas hechas de roca y piedra caliza a profundidades de entre 3 y 20 metros.

Lo que parecía un montón de cuerda resulta ser un ser vivo

Lo que parecía ser una cuerda resulta ser un ser vivo

Sin lugar a dudas el reino animal es un mundo fascinante, hermoso y complejo, sin embargo, se enfrenta a un futuro incierto. En los últimos años, se ha podido ver a Japón reanudar la caza de ballenas y los científicos adviertes que la próxima década podría ser fundamental para el medio ambiente de la Tierra y sus habitantes.

Cuando los látigos de mar se arrancan de sus hábitats oceánicos y se depositan en las playas, es muy fácil confundirlos con líneas de pesca, redes o cables desechados. Muchos de los usuarios que comentaron en la publicación de Facebook mencionaron que se habían encontrado con látigos de mar mientras limpiaban una playa local y los tiraron por error, creyendo que era basura.