Porque los jerséis también tienen historia…

Porque los jerséis también tienen historia…

Porque los jerséis también tienen historia…

La moda desde siempre ha conseguido parte de su creatividad de la mano de prendas usuales y populares a lo largo del siglo XX y XXI. Una prenda tan usual hoy en día y con una gran variedad de modelos como es el jersey, que son usados por personas de cualquier índole social y económico, nace de algo tan elemental y básico como era la indumentaria de pescadores y marineros del norte de Europa. Incluso llegó adoptar el nombre de la zona donde nació y del tipo de lana que se producía en dicha zona. Su inventor no se conoce, ni realmente tampoco sabemos cuándo nació. No fue un invento para denotar lujo ni clase, sino un elemento útil en zonas de frío y húmedas.

A pesar de no conocer cuándo nació, sí que podríamos decir que el uso y tratamiento de la lana ya se llevaba a cabo desde época del Antiguo Egipto. Desde entonces, la lana ha sido usada para la confección de prendas de lanas, donde incluimos el jersey.

Siglo XV

En este siglo ya hay constancia de la existencia de una larga tradición de prendas de punto en las islas británicas. Divididas en los bailazgos de Jersey y Guernsey, y cuyos pescadores y campesinos ya usaban algo parecido a una cobertura que resistía al agua y al viento, que tanto caracterizan a la zona.

Porque los jerséis también tienen historia…

Siglo XVI

No fue hasta el siglo XVI cuando estas dependencias de la Corona Británica obtienen el permiso para poder importar lana desde el Reino Unido, lugar donde se producía una de las mejores lanas merinas a cambio de producir productos de punto para proveer a la realeza.

A pesar de que ahora se sabe que los miembros de la familia real usaban el jersey como todo el mundo, en la época no cabía pensar que la nobleza llevara estas prendas puesto que era propias de trabajadores, aunque sí era cierto que llevaban otras piezas de punto bajo sus ropajes como eran las medias.

Los gernseys o jerseys eran confeccionados de una sola pieza y cosidos a mano, normalmente de color azul marino u oscuro y para su confección se usaban la mejor lana inglesa (hay que añadir que en verano existía una misma versión de la prensa, pero confeccionada con algodón y más fresca).

Siglos XVII y XVIII

Aquí fue cuando aparecieron los jerséis tal y como los conocemos actualmente, cuando el oficio de tejer se convirtió en un trabajo para los habitantes de las islas escocesas. Los pescadores de dichas islas comenzaron a vestirse con prendas de abrigo confeccionados con lana que cubrían el torso y los brazos. Incluso a veces el cuello y que pudiese protegerlos del frío y el agua.

Los jerséis más famosos eran aquellos que se tejían en la isla de Fair (para haceros una idea, son esos jerséis tipo nórdico con dibujitos de colores o los pullover Fair Island).

Sin duda, decimos que los escoceses fueron los que inventaron el jersey, es más, la denominación de “jersey” procede de la isla de Jérri, donde se producía lana de alta calidad usada para tejer esta prenda. Posteriormente, los pescadores noruegos e irlandeses no tardaron en comenzar a usarlos siguiendo el modelo y las ideas de los pescadores escoceses.

Siglo XIX

Hasta la segunda mitad del s. XIX, era impensable que un noble caballero inglés usase un jersey, que era una prenda habitualmente usada y asociada al trabajo y la gente menos pudiente debido a su bajo precio. Y esta se mantuvo hasta que la burguesía se aficionó a su uso para practicar deporte.

El punto se perfeccionó para poder usada en ciertas actividades para mejorar la funcionalidad del jersey y la libertad de movimiento. La demanda creció de manera exponencial y de Europa, se trasladó a América, donde el jersey recibió el nombre de sweater (el que suda o sudadera).

En este mismo siglo, el jersey también se expandió al ámbito militar cuando Lord Nelson recomendó al Ministerio de la Marina en 1857 que el jersey formase parte del equipamiento invernal de los soldados de Nueva Escocia.

Siglo XX

Tras la I Guerra Mundial, el jersey por fin pudo hacerse un hueco también en la vestimenta de las mujeres. Muchos de ellos tejidos a mano.

Ya entrado este siglo, aparecieron las fibras sintéticas y los jerséis creados completamente de lana y tejidos a mano pasaron a ser fabricados en masa y combinando la lana con fibras de origen sintético. Se usaron las máquinas tejedoras, a gran escala y con una técnica menos artesanal.

Hoy en día podemos decir que ha habido un resurgimiento y afán por confeccionar jerséis de manera artesanal. Por lo que es posible que podamos ver estas prendas tejidas tal y como se hacían.

Porque los jerséis también tienen historia…

Tipos de jerséis

No podemos dejar el artículo sin mencionar algunos de los modelos más usuales de jerséis que podemos ver hoy en día en pleno s. XXI. Actualmente podemos ver multitud de diseños de esta prenda, con variaciones en cuellos, anchura, tipo de hilado y forma de tejerlos. Nuestra selección indica algunos modelos en función de su cuello, puesto que siempre es lo que más destaca a la hora de adquirir un jersey.

Jersey de cuello redondo

Es una prenda que favorece a las mujeres que poseen menos pecho y que apenas contiene escote. Igualmente acorta el torso y amplifica el volumen.

Jersey de cuello en pico

Da proporción de mayor pecho y un cuello más corto o ancho. El efecto es el contrario al de cuello redondo. Al dejar ver parte del escote de manera vertical, genera un efecto de alargamientos del cuello y el torso.

Jersey de cuello polo

Tiene el cuello similar al de una camisa y suele tener una pala con un par de botones. Suele favorecer a todo tipo de siluetas, aunque sienta mejor a las personas con cuellos cortos.

Este jersey se vincula más a lo sport y no se puede combinar con todo tipo de prendas como puede ser un pantalón de tela, por ejemplo.

Jersey de cuello polo

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