Posturas a favor y en contra de la inmunidad colectiva

La inmunidad colectiva ocurre cuando un virus no se puede propagar porque sigue encontrando personas que están protegidas contra la infección

En mayo, la ciudad brasileña de Manaos se vio envuelta por un gran brote de coronavirus sin precedentes. Pero después de un tiempo todo cambió. A pesar de la relajación de las restricciones, la ciudad de 2 millones de habitantes redujo su número de fallecidos diarios de 120 a casi cero.

En septiembre, dos grupos de investigadores publicaron que la desaceleración de los casos de COVID-19 a finales de verano en Manaos se debía a que gran parte de la población ya estuvo expuesta al virus. Afirmaron la posibilidad de que la población ya expuesta fuese inmune al virus.

La inmunóloga Ester Sabino, de la Universidad de São Paulo de Brasil, analizó junto con sus compañeros más de 6.000 muestras de bancos de sangre en Manaos para detectar anticuerpos contra el SARS-CoV-2.

“Demostramos que la cantidad de personas que se infectaron fue realmente alta, llegando al 66% al final de la primera ola”, dice Sabino. Su grupo concluyó que debido a la gran tasa de infección por el virus, que el número de personas ya vulnerables era demasiado pequeño para sufrir nuevos brotes, lo que se denomina inmunidad colectiva.

Tales informes, junto con otros comparables en partes de Italia, ayudaron a proponer perseguir la inmunidad colectiva. Los planes sugerían permitir que la mayor parte de la sociedad volviese a la normalidad, mientras se tomasen algunas medidas para proteger a las personas de mayor riesgo.

La inmunidad colectiva no está respaldada por evidencias científicas

Pero muchos epidemiólogos rechazaron rotundamente esa idea. Según su punto de vista, ese enfoque conduciría a una gran cantidad de pérdidas humanas sin acelerar el regreso de la sociedad a la normalidad.

A pesar de las críticas a esta idea, aún sigue apareciendo en muchos países, como Suecia, Reino Unido y Estados Unidos. A principios de octubre, un grupo de expertos libertarios y un pequeño grupo de científicos publicaron un documento llamado Gran Declaración de Barrington. En el mismo piden un regreso a la vida normal para las personas con menor riesgo. Permitiendo que el SARS-CoV-2 se propague a un nivel suficiente para dar inmunidad colectiva.

The Lancet calificó a la inmunidad colectiva como una “peligrosa falacia no respaldada por evidencia científica”.