Roedores que almacenan el alimento para el invierno

Roedores que almacenan el alimento para el invierno

Roedores que almacenan el alimento para el invierno

Se suele considerar a las ardillas como los más importantes consumidores de yemas y semillas porque, siendo comedores diurnos, constituyen un espectáculo familiar en los bosques caducifolios. Menos familiares que las ardillas, pero de mayor importancia en la cadena alimenticia por el gran número de aves y mamíferos que se alimentan de ellos, son las hordas de otros roedores que salen a comer al anochecer.

Los más numerosos entre ellos son dos géneros de ratones de cola larga, uno en América del Norte y el otro en Eurasia. Los dos grupos se asemejan en aspecto y costumbres, pero no están tan emparentados entre sí. En efecto, pertenecen a distintas familias de roedores: los ratones silvestres euroasiáticos, a la familia de los Múridos, que incluye también las ratas y ratones domésticos, y los ratones silvestres norteamericanos a la de los Cricétidos, que incluye topillos y hamsters. Los dos géneros son un interesante ejemplo de evolución convergente. Han llegado a ser semejantes porque a lo largo de millones de años se han ido adaptando a ambientes similares.

Todos estos ratones son buenos trepadores y comen en pequeños árboles o en el suelo. Alimentándose principalmente de yemas y semillas, entre ellas núculas, que almacenan junto a sus madrigueras. No obstante a su pequeño tamaño, son expertos en abrir las núculas, usan sus dientes incisivos (que crecen continuamente) para abrir incluso las cáscaras más duras. Se reproducen en cualquier época del año, excepto en invierno. Son tan numerosos que constituyen un importante alimento para lechuzas, comadrejas y otros depredadores del bosque.

A diferencia de otros roedores, los lirones no almacenan comida, sino que aletargan durante el invierno. Aprovechan la abundancia estacional de alimentos en otoño y después se retiran, dejando el limitado abastecimiento invernal de alimentos a topillos y ratones.

Roedores que almacenan el alimento para el invierno

La temperatura del cuerpo de los lirones desciende a 4ºC durante la hibernación, que puede durar de 3 a 7 meses. Según el clima del hábitat que ocupen.

Los roedores que almacenan el alimento para el invierno: depredadores rápidos

Los animales vegetarianos de la hojarasca y el suelo son a su vez devorados por los depredadores convivientes. La superficie es patrullada por escarabajos terrestres, arañas, sapos, lagartijas, aves y pequeños mamíferos como ratones, musarañas y erizos. Otros depredadores viven más profundamente en el suelo: ciempiés, pseudoescorpiones y gusanos nematodos.

Las especies carnívoras pueden distinguirse generalmente de sus presas por su mayor velocidad y agilidad. Los ciempiés, por ejemplo, difieren de los cardadores no solamente por poseer un par de patas en cada uno de sus segmentos articulados, sino también por ser sorprendentemente rápidos en sus desplazamientos.

Cerca de la superficie del suelo vive Lithobius fasciatus, ciempiés con 15 pares de patas que mata insectos blandos y gusanos con sus venenosas tenezas. La hembra pone huevos viscosos y los hace rodar por el suelo, proporcionándoles así una cubierta que los esconde de los carnívoros.

Más profundamente viven otros ciempiés más largos y finos, como Geophilus electricum, que tiene alrededor de 100 pares de patas y se alimenta principalmente de pequeñas lombrices. Unas glándulas bajo sus cuerpos producen una secreción fosforescente que los hace luminosos.

Los colémbolos y otros pequeños animales subterráneos son presa de los pseudoescorpiones. Estos cazadores son miembros de la clase Arachnida, como sus remotos parientes, los auténticos escorpiones, a los que se parecen por poseer pinzas. Los pequeños pseudoescorpiones (menores de 7 mm) utilizan sus pinzas inyectoras de veneno no solamente para matar sus presas. Sino también para transportar a la víctima y acercarla a sus quelíceros, par de pinzas menores que tienen junto a la boca. Los quelíceros vierten jugo digestivo en el cuerpo de la presa y lo convierten en un líquido que bebe el pseudoescorpión. Así, la presa es parcialmente digerida antes de ser consumida.

Los pseudoescorpiones efectúan un elaborado despliegue nupcial. Macho y hembra se sitúan uno frente a otro con las pinzas levantadas, moviéndose hacia adelante y hacia atrás hasta que el macho deposita un espermatóforo en el suelo. Después, con un ritual especial, arrastra a la hembra hasta el espermatóforo y lo introduce en su abertura genial.